Marketing y logística, dos caras de una misma moneda

16 enero, 2017
Marketing y logística, dos caras de una misma moneda

El marketing y la logística son herramientas indispensables en una empresa, y aunque parezca mentira, existe entre estas dos actividades una inseparable relación, ya que si el primero trata de crear una necesidad en el consumidor, el segundo consiste en satisfacerla. Marketing y logística se complementan para alcanzar un mismo objetivo, generar beneficios al mínimo coste posible, y sin un producto que vender no existe estrategia posible, y lo mismo ocurre en caso contrario, sin una buena estrategia el producto no se vende.

El marketing tiene como misión meterse en el subconsciente de los consumidores y consumidoras, generando una necesidad y ofreciendo una satisfacción para la misma. Pero en este viaje no se encuentra sólo, el aparato logístico le advierte del flujo de ventas y reposiciones, información fundamental para la planificación de una buena estrategia.

El marketing y la logística se unen en el mundo empresarial para dar respuesta a las demandas de los consumidores, ya que de nada sirve contar con la mejor de las estrategias si al mismo tiempo no se puede contar con un canal de distribución eficaz. Y si bien es cierto que las principales empresas deben buena parte de su éxito al haber sabido utilizar una buena estrategia de marketing, también es verdad que éstas siempre cuentan con el mejor apoyo logístico, como el que ofrece Stock Alpha , que presta su colaboración a los emprendedores, siendo sus operadores logísticos y proporcionándoles el soporte y el impulso necesario para llegar a buen término en sus objetivos. Su meta es suministrar el apoyo logístico y TIC indispensables para la gestión de un negocio con los mínimos costes, incluyendo una “tarifa plana” adecuada a cada caso particular. De esta manera, el emprendedor o emprendedora, no tendrá que preocuparse de los costes variables en logística, ni en los costes de gestión de su plataforma de venta online, teniendo todo integrado bajo el mismo operador logístico.

¿En qué consiste el marketing logístico?

El marketing logístico es un sistema que presta atención a tres áreas fundamentales: el cliente, la distribución y el valor de producto, y que comunica y conecta ambas actividades en una sola.

En un mercado en el que cada vez se exige una respuesta más rápida, el marketing y la logística han de fundirse en una estrategia común. En una sociedad tecnológica, cambiante y más veloz que nunca, el apoyo logístico aporta valor al producto ya que hace posible la disponibilidad permanente del producto, el cumplimiento de los plazos y las opciones de personalización el pedido.

Veamos a continuación dos ejemplos de marketing logístico:

Amazon. Aquí es posible comprar cualquier cosa y tenerlo en casa a la velocidad del rayo. Para los clientes Premium hay infinidad de ventajas, ofertas y un servicio de entrega en 24 horas y sin gastos de envío. Además ofrecen la posibilidad a sus clientes de testear sus productos más novedosos y dejar después en la web una revisión del mismo, y de esta forma son los propios clientes los que recomiendan los productos a otros clientes, lo que resulta enormemente cómodo y sencillo para éstos. Como vemos están implícitas las 3 áreas:

  • Cadena de distribución: que posibilita la disponibilidad y velocidad de entrega.
  • Cliente: los propios clientes aconsejan a los clientes
  • Valor: los comentarios de los clientes facilitan las compras

La industria minorista Inditex ha revolucionado el mercado con un nuevo concepto, el fast fashion que consiste en la venta de colecciones de tendencia pero que en su proceso de elaboración apenas se ha invertido tiempo y dinero, reduciéndose este siempre al mínimo y de esta forma pueden ofrecer a sus clientes unos precios muy bajos, accesibles a la mayoría y sin apenas competencia. La variedad y la rapidez con que van cambiando sus colecciones favorecen aún más el aumento de las ventas y es lo que aporta a esta empresa valor diferencial. La auténtica novedad del gigante de la moda parte de la cadena de distribución que provoca en el cliente la sensación de no haber prendas suficientes, ya que sus reducidos precios harán que se agoten rápidamente. De esta forma el cliente se apresura a comprar, no quiere que se le adelanten.