La tecnología ayuda a pasar el miedo al dentista

30 agosto, 2016
La tecnología ayuda a pasar el miedo al dentista

El miedo al dentista es algo que se ve y escucha frecuentemente. Los odontólogos tienen mala prensa, basada fundamentalmente en las prácticas que se hacían en el pasado. Antiguamente no se usaba anestesia (no existía). Luego se usó de forma rutinaria y hoy casi ni se necesita pues no es doloroso el quitar la caries.

Yo acudí a Clinicadentalgarriga, donde afortunadamente me hicieron una limpieza bucal y extracción de la muela del juicio con gran profesionalidad y de la manera más indolora posible. El dentista me habló antes de la cita de las técnicas que hay nuevas ahora con la tecnología, para ayudaros un poco os las voy a contar:

Nuevas maneras de afrontar el miedo al dentista para el paciente

Odontología láser: aquí eliminan el tejido de la caries por luz láser con una combinación de spray de agua que la elimina evaporándola de manera selectiva sin causar daño al tejido sano. El dolor por la vibración o fricción es mitigado ya que el diente no llega a contactar, trabajándose a 2 mm de la superficie del diente.

Ayuda a eliminar dos buenas causas de ansiedad en las consultas, la anestesia que ya no duele y el torno, ya que se trabaja por evaporación. El paciente ya solo siente un chorro de agua con aire en la boca. No solo se usa el láser para esto, también para las demás especialidades de odontología.

Gel enzimático: Estamos ante un gel cuyo principio activo es la papaína, una enzima que es extraída de la papaya. Ha demostrado tener alta efectividad para eliminar la caries sin anestesia, pero en torno no se elimina del todo. El gel se coloca en la caries y luego se extrae raspando con una cucharilla.

Sedación con calmantes: En este caso el paciente está en un estado somnolencia, lo que le hace más dócil para el tratamiento, pero la cooperación con el odontólogo para seguir sus indicaciones se reduce. Es una buena manera de controlar la ansiedad.

Sedación con óxido nitroso: Trata de administrar una mezcla de óxido nitroso con oxígeno mediante una mascarilla que va en la nariz del paciente, lo que le lleva a un estado semiconciencia y relajación, pero donde es capaz de responder a las indicaciones externas del odontólogo, lo que es mejor que los ansiolíticos, El miedo desaparece y las sensaciones son de calma y seguridad.

Anestesia general: Aquí el paciente se encuentra en un estado de sueño profundo, en total inconsciencia. La respiración se mantiene artificialmente por intubación nasal.

Como puedes ver ahora es más fácil superar ese miedo al dentista que antes aterraba al personal. Si tienes dolores no dudes en ponerte en manos de ellos. A todo el mundo siempre le impone, no es plato de buen gusto, pero desde luego que actualmente es una experiencia que luego entrando en harina se ve que no es para tanto y merece la pena contar después con una dentadura sana, que como sabéis influye en el resto de nuestra salud. Así que ¡fuera miedos!