La era de la tecnología: móviles, ordenadores y portátiles

El siglo XXI está tan unido a la tecnología que incluso historiadores de todas partes del mundo empiezan a hablar de una nueva etapa en la historia. Y es que no podemos negar que vivimos en una época de nuestra historia en la que es difícil mirar en cualquier dirección y no ver a alguien con un móvil en las manos.

El siglo XXI está tan unido a la tecnología que incluso historiadores de todas partes del mundo empiezan a hablar de una nueva etapa en la historia.

Y es que no podemos negar que vivimos en una época de nuestra historia en la que es difícil mirar en cualquier dirección y no ver a alguien con un móvil en las manos. Por todo ello, ahora más que nunca podemos afirmar, sin temor ninguno a equivocarnos, que vivimos en la era de la tecnología.

Evolución tecnológica

Todos hemos oído hablar alguna vez, aunque sea en el instituto, de la famosa revolución industrial del S.XVIII, esa etapa de la Edad Moderna que provocó una movilización masiva de los trabajadores del campo a la gran ciudad.

Esto sucedió por el inicio de la fabricación de máquinas y por una cuantiosa y desorbitada aparición de fábricas de carbón de todo tipo en las grandes ciudades. En consecuencia, debido a que el campo cada vez daba una menor cantidad de beneficios a las familias, los campesinos no tuvieron más opción que replantearse sus necesidades y comenzaron a emigrar multitudinariamente a la gran ciudad en busca de poder darles una mejor vida a sus personas más queridas.

Este fue el inicio de la tecnología, que más tarde evolucionaría a inventos tan útiles y necesarios como las lavadoras, las neveras, los coches, los aviones… y, ¡cómo no!, los ordenadores y teléfonos móviles.

Ordenadores y telefonía: ¿un avance o un retroceso?

Ahora tenemos acceso a los ordenadores, a los teléfonos móviles, al Internet… Ahora podemos ver las noticias de cualquier parte del mundo y estar al tanto de todo lo que ocurre… y, sin embargo, hay quien piensa que, a la vez, es cuando estamos más desconectados que nunca los unos de los otros.

¿Por qué sucede esto?

Estadísticamente hablando (o no, porque también podéis verlo vosotros mismos si salís a la calle y miráis a vuestro alrededor), es real que un niño, cuando cumple cierta edad, acaba con un aparato electrónico en sus manos (ya sea un móvil, una tableta, un ordenador, un videojuego…). Pero no solo debemos hablar de los niños, ¡en absoluto!

Hemos de hacer constar, empero, que lo peligroso no es la tecnología propiamente dicha… sino el uso que hagamos de esa tecnología.

Pongamos varios ejemplos.

  • Esos padres que, para evitar una rabieta de su hijo, le da su móvil para que juegue con él. Es pequeño, no debería de usar ciertos aparatos eléctricos… pero la madre prefiere callarlo de esa forma en lugar de dejarlo llorar para que aprenda a gestionar sus emociones y se calme.
  • Ese adolescente que se pasa horas y horas frente a una pantalla. No necesariamente el móvil, sino el ordenador, la play, cualquier cosa eléctrica que tenga pantalla y que les absorbe toda la tarde. Lo normal sería establecer ciertos límites desde que nacen para que, una vez entren en la etapa adolescente, ellos mismos sean capaces de saber que no es sano estar todo el día pegados a una pantalla. Sin embargo, coges el autobús y ves adolescentes con el móvil. Vas a un restaurante a cenar y la pareja de al lado, en vez de mirarse el uno al otro y charlar, miran sus móviles. Vas dando un paseo por la calle y al menos el 80% de las personas van mirando sus móviles. Ese es el error más grande en el que cae el ser humano.

Los ordenadores y móviles, grandes aliados para nuestra vida

Como hemos dicho, no es culpad e la tecnología, sino del uso responsable que se haga de ella. De hecho, la tecnología es una gran amiga para el quehacer diario de nuestras obligaciones y responsabilidades, y nos aporta tantos beneficios que, a día de hoy, casi es necesario poder acceder a un ordenador o a algún móvil cuando lo necesites.

  • Por ejemplo, porque nos facilita las labores administrativas. Yo misma, por ejemplo, una redactora, escritora y correctora, trabajo en un ordenador portátil. El beneficio que me aporta es simple: no necesito una oficina, solo un portátil. Puedo trabajar donde quiera y cuando quiera, sin necesidad de estar fija en una ciudad… porque mi oficina está en mi mochila de viaje.
  • Conectividad, sin duda. Porque, gracias a la red, podemos mantener el contacto con personas que están en el otro extremo del globo. Antes esto habría sido imposible, porque económicamente hablando se nos va de las manos. Ahora, gracias a redes sociales como Facebook, WhatsApp o Telegram, eso nunca más será un problema. Las personas están más conectadas que nunca.

Por eso, cada vez existen más tiendas físicas y online, como esta tienda de ordenadores portátiles Lenovo reacondicionados ,que se encarga personalmente de poner en tus manos el mejor material disponible sobre estos aparatos y sus componentes para que puedas acceder a sus ventajas de la forma más rentable posible.

Solo vamos aconsejarte que hagas un uso responsable de ellos.

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