El negocio de antaño, al borde del precipicio

¿Nunca habéis hecho alguna locura que de pequeños dijisteis que haríais, y a la hora de haceros mayores la habéis llevado a cabo?, ¡os cuento la mía! Bueno a ver quizás no se le puede llamar locura, no es algo descabellado, pero me refiero a ello así por el siguiente motivo. Mi mejor amiga, lleva ganándose ese título desde que tengo memoria, desde los 4-5 años más o menos. Desde entonces hemos estado juntas en el colegio, en el instituto, elegimos la misma Universidad, aunque no la misma carrera, vivimos super cerca la una de la otra… bueno lo que se dice amistad pura y dura. Pues cuando íbamos al instituto dijimos una vez que cuando fuéramos mayores, si no encontramos trabajo fijo antes de los 30, nos montaríamos un negocio ella y yo, y a esperar a que prospere.

Las imitaciones de comida, no rentan.

Porque no hay nada mejor que disfrutar del buen sabor de la buena comida, de un buen sitio. Placer para el paladar, placer para los sentidos. Y esto es lo que me pasa cada vez que disfruto de sabor de los productos de gourmet, de una tan bella zona de España, como lo es Navarra. Navarra es una zona, que a parte de entrarte por los ojos, debido a su belleza por las ciudades y pueblos que lo componen, belleza que otorga la naturaleza que le rodea… es una comunidad autónoma digna de merecerse un premio tan grande, debido a la gastronomía que recorre su tierra… Navarra, lo tiene todo, y no sólo los San Fermines de Julio no. Y digo esto con conocimiento de causa, los productos gourmet que ofrece Navarra, podemos encontrarlos recogidos en esta tienda llamada Selektos delicatessen, aquí podremos encontrar variedad de sabores, de olores… de muchos productos que son típicos de la zona de Navarra pero no solo eso, es que también hay productos especiales, de ahí su categoría de gourmet.

El negocio de antaño, al borde del precipicio
Las imitaciones de comida, no rentan.