Agricultura y Tecnología: el futuro es hoy

23 diciembre, 2020
Agricultura y Tecnología: el futuro es hoy

La agricultura es la principal actividad económica de las zonas rurales, ya que la extensión que ocupa es la mayor parte del territorio europeo y en las que vive aproximadamente la mitad de su población. Las comunidades rurales y los paisajes del medio rural son parte del patrimonio nacional y la agricultura juega un papel esencial para su conservación, impulsando el desarrollo socio-económico de las mismas y evitando el abandono del medio rural.

Además del empleo directo que genera a través de la actividad agrícola, actúa como motor de la economía en estas zonas menos pobladas (en comparación con las grandes ciudades), fomentando la diversificación hacia otras actividades, algunas relacionadas con la producción agrícola como el suministro de insumos o las industrias agroalimentarias, y otras complementarias como la prestación de servicios o el desarrollo de actividades turísticas, en conjunto, la agricultura y el sector alimentario son esenciales para la economía española y europea.

Históricamente, la agricultura ha sido la forma de las civilizaciones de obtener los productos alimenticios, desde lo micro hasta lo macro, y así como las civilizaciones y sociedades han avanzado, la tecnología ha tenido que avanzar con ella. Así, a medida que esta evolución se presenta, los mercados se han ido ampliado, por lo que en plena era de globalización y tecnología, la agricultura necesita fortalecerse y crecer junto con la demanda.

La tecnología, como mencionamos antes, es fundamental en la forma en la que hoy se percibe la agricultura, por lo que es necesario conocer cómo estas se aplican y cómo sacarle el mayor provecho, y es de estos avances de los que hablaremos, gracias a nuestros amigos de Repuestos y Accesorios Bonanza SLU, quienes son especialistas en maquinaria industrial para la agricultura, y son los indicados para explicarnos todo lo referente a este tema tan necesario y primordial.

Avances tecnológicos en la agricultura

En la actualidad, los agricultores pueden tomar decisiones en tiempo real en base a datos que reciben a través de sensores instalados en el campo. De esta manera, controlan parámetros que antes debían intuir en relación al nivel de humedad, estrés hídrico, plagas y enfermedades, temperatura, la tecnología también permite contar con nueva maquinaria, como tractores con sistemas de navegación GPS y técnicas láser, permiten, también, una gestión más eficiente del campo. De la misma forma en la que nosotros, utilizamos móviles, computadores, relojes inteligentes, entre otros, como herramientas para hacer más sencilla nuestra vida en un mundo tan complejo, la agricultura y todo el que en ella labora, necesita herramientas para optimizar el trabajo y sacar el mejor provecho del campo, del tiempo y del dinero que se invierte en ella, por eso es que hacer uso de la tecnología es fundamental para el crecimiento del rubro agricultor.

El campo viene demandando la presencia de nuevas tecnologías para hacer frente a la producción que se requiere para poder cubrir las necesidades del mercado cada día más demandante. Este aspecto tecnológico se puede apreciar en numerosos productos y técnicas de cultivo innovadoras. El desarrollo tecnológico y digital a gran escala tiene mucho que ver con la evolución del sector agrícola. Sin ir más lejos, ya desde hace unos años venimos hablando de la agricultura 3.0 que, próximamente, subirá un peldaño más para pasar a denominarse agricultura 4.0.

La agricultura 4.0

Cuando se habla de tecnología Smart Agro se hace refiere a la digitalización del sector desde la semilla o la granja y hasta los mercados mayoristas en destino, en el que se integran las cadenas de producción, transformación y comercialización a nivel de datos, haciendo más eficiente el uso de recursos escasos (agua, energía, nutrientes, fitosanitarios o zoosanitarios, etc). Este proceso busca disminuir el impacto medioambiental de los procesos productivos y de transformación y comercialización, mejorando así la rentabilidad de la actividad agrícola y ganadera, produciendo alimentos de mayor calidad, más saludables y orientados a los gustos, preferencias y  necesidades de los consumidores.

La mezcla perfecta entre dispositivos hardware, software y las telecomunicaciones con mejor ancho de banda, han permitido en los últimos años que España se enfoque en la creación de diversas soluciones tecnológicas por parte de empresas especialistas en Smart Agro, que buscan constantemente crecer y desarrollar mejores versiones de sus mismas tecnologías, mediante la inversión creciente y el necesario diálogo con todos los actores, desde el productor, distribuidor y consumidor.

Algunas de las soluciones que pueden ofrecer las tecnologías las de Agricultura 4.0 pueden cubrir los siguientes ámbitos:

  • Control individual de cabezas de ganado, con múltiples parámetros vitales.
  • Geolocalización de toda la actividad agrícola a través de herramientas GIS.
  • Integración de flujos de información entre agricultores y sus empresas o cooperativas.
  • Explotan de unos volúmenes crecientes de datos con analítica avanzada y en entornos Big Data para generar previsiones de cosecha o probabilidad de incidencia de plagas.
  • Interpretación agronómica de imágenes de satélites, drones o móviles por medio de herramientas de inteligencia artificial.
  • Asesoramiento o automatización de una gestión más eficiente del riego y la fertilización.
  • Monitorización de cultivos desde drones, satélites o sensores en las fincas o animales.
  • Soporte en movilidad a los técnicos agrícolas en sus tareas de campo.
  • Integración automática y bidireccional de datos con maquinaria agrícola, que convierten la agricultura de precisión en una realidad práctica.
  • Gestión de trazabilidad detallada desde el campo hasta el consumidor.
  • Control de calidad de todos los alimentos y transparencia al consumidor final.

Ahora, teniendo estas ideas de los ámbitos que cubre la agricultura 4.0, podemos explicar un poco mejor alguna de las innovaciones tecnológicas que han ido tomando espacios de forma constante y creciendo en el proceso:

  • Robots y sistemas autónomos: La robótica y la maquinaria autónoma son tecnologías llamadas a facilitar la labor agrícola, una actividad poco atractiva para las nuevas generaciones y que en la actualidad es desempeñada por una población cada vez más envejecida o por inmigrantes, que en muchos de los casos, no son remunerados de la forma correcta o que no están amparados de ninguna forma por la ley, lo que si bien es cierto, genera empleo, es un empleo que no puede ser contabilizado legalmente y que el trabajador no tiene ningún tipo de protección ante un trabajo pesado.
  • Impresión 3D aplicada a la agricultura: La agricultura pareciera no ser un sector en el que este tipo de tecnologías pudiera funcionar, ya que los grandes avances se han dado en la medicina y en otros rubros industriales, sin embargo, la impresión 3D también puede resultar de utilidad en el sector agrícola. Muchas granjas y explotaciones agrícolas se encuentran alejadas de los núcleos urbanos, así que este tipo de tecnología se emplea en ocasiones para la fabricación de piezas de repuesto para maquinaria o el desarrollo de prototipos de pequeño tamaño, ahorrando no solamente tiempo en espera (y por ende evitando tener la producción detenida por mucho tiempo), sino también en recursos económicos.
  • Sistemas aéreos tripulados de forma remota (RPAS): Los sistemas aéreos tripulados de forma remota o RPAS, son otro medio que el sector agrícola está empezando a emplear para la recopilación de datos, su uso no se limita a la recolección de información, el uso de esta tecnología permite disponer de una visual desde lo alto, capaz de capturar imágenes cuya posterior interpretación vía software permite determinar, de esta forma, la existencia de enfermedades u otras anomalías. Para que estos alcancen su máximo potencial, es recomendable sincronizar su operación con la información obtenida en la fase de análisis de imágenes.
  • Inteligencia artificial (IA) aplicada a la agricultura: Este tipo de aplicación supone el análisis de multitud de datos tales como temperatura, condiciones meteorológicas, análisis del suelo, humedad o rendimientos del cultivo. La información que resulta de la recopilación de estos datos, permitirá conocer cuáles son las mejores fechas para la siembra o qué cultivos son los mejores dependiendo de la época del año, pues su función predictiva ayudará a identificar estos factores, que de otra manera, dependería de la percepción y conocimiento del ser humano, lo que podría incurrir en errores, considerando lo inestable del clima a nivel global.
  • Internet de las cosas: Podemos entenderlo como un sistema de dispositivos interrelacionados (en los que se incluyen animales o personas) a los que se asigna un identificador único, el cual tiene la capacidad para transmitir o recibir datos a través de una red sin necesidad de tener intervenciones humanas. Esta tecnología resulta clave en el ámbito de la agricultura de precisión, ya que se recopila información en tiempo real cuyo posterior análisis permite la adopción de las medidas más adecuadas.

La tecnología y la agricultura deben seguir caminando de la mano, pues es indispensable para el desarrollo del país, de su sociedad y de su economía. Lo importante es entender que la tecnología debe ir de la mano, siempre, de personal humano capacitado, en todas sus formas, desde el ingeniero, hasta el recolector que hace su trabajo manualmente, todos son fundamentales en lo que se refiere a la agricultura y al futuro de la misma.